cultivo de lavanda

Sembrar y Cultivar Lavanda | Cultivo ecológico

cultivo de lavandaLa lavanda es un arbusto leñoso de aproximadamente 1 metro de altura hermoso y aromático que produce flores violetas o azuladas, blancas o amarillas, dependiendo de su variedad. La mayoría de las personas que cultivan este tipo de plantas frecuentemente compran los tallos pre cultivados, aunque este proceso es más costoso y no siempre garantiza su éxito también se puede cultivar desde la semilla ya que el coste es más reducido y se pueden originar plantas potencialmente hermosas.

Este arbusto debido a sus grandes propiedades medicinales puede llegar a tener multiplicidad de usos entre los cuales destacan  el efecto diurético, analgésico, antiséptico, relajante, insecticida, cicatrizante, calmante, antirreumático, antibacteriano, antivírico, estimulante de la circulación sanguínea y regeneradora de la piel, además puede ser utilizada en recetas de cocina, sirve como aromatizante y puede decorar cualquier espacio por su color particular y la textura aterciopelada de sus hojas. También deriva un tipo de aceite esencial, de amplio uso en perfumería fina y cosmética.

Cultivo de  Lavanda

 

La lavanda es una especie rustica que se adapta a cualquier estructura de suelo pero aun así es recomendable sembrarla en tierras ligeras compuesta principalmente de materia orgánica, con piedras alrededor para obtener un buen drenaje y evitar los exceso de humedad, es muy resistente a los tiempos de sequía, esta planta no necesita mucha agua pero para sacar una mejor producción y más provecho lo ideal es que sea regada al menos una vez por semana, y si están sembradas en macetas lo ideal es aumentar el porcentaje de agua en los días más calurosos del año.

Asimismo es recomendable evitar las malas hierbas que pudieran afectar el normal y continuo desarrollo del cultivo lo que ayuda a prevenir la aparición de algunas de las enfermedades que afectan a estas plantas, incluyendo ciertos hongos de raíces y la denominada “tristeza de la lavanda“.
Por otra parte el momento perfecto para plantar la lavanda, debe ser considerada la manera en que será trabajada, primero trabajar con la proliferación de semillas o por gajos (esquejes). En el primer proceso, se acostumbra a plantar en semillero a principios de la primavera, y se la trasplanta en otoño o invierno, cuando ya ha germinado y crecido un poco. Cuando se decide obtener una nueva planta de lavanda a partir de un gajo, la época correcta para separar la rama elegida es al final del verano, cuando ha terminado el proceso de florecimiento, es relevante resaltar que estas plantas para una mejor producción y crecimiento deben estar expuestas a una gran cantidad de luz solar.
Existen infinidades de cuidados para el cultivo de esta hermosa planta, entre los cuales destacan:
Plantas que se tornan demasiado altas y propensas a volcar sus ramas, pueden renovarse cortándolas a 20-30 cm sobre el nivel del suelo para favorecer la formación de una nueva copa, se debe realizar un abonado a finales del invierno pero un tanto retirado de las plantas para que no se quemen, cuando se esté aplicando una limpieza al área donde están las plantas se debe tener la precaución de no lastimar las raíces.
Por su esbelto colorido característico aromático y agradable perfume sin vacilación, es una de las plantas que merece la pena mantener en un jardín, para así disfrutar de su belleza y fragancia natural. Sin pasar por alto la gran cantidad de beneficios que posee, unas propiedades y virtudes terapéuticas que podemos encontrar en una planta tan hermosa y maravillosa como ésta.

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