cultivar equinacea

Cómo Cultivar Equinácea | Echinacea angustifolia

Cómo cultivar Equinácea (Echinacea angustifolia), también conocida como Rudbeckia, flor púrpura de la pradera o flor cónica de la pradera,  es una planta perteneciente a la familia de las Compuestas.

El origen de esta planta se ubica en los Estados Unidos, y como planta perenne y decorativa, se ha extendido a casi todo el mundo.

 

Características de la equinácea

Su tallo es de color verde oscuro y puede llegar a medir 1.2 metros de altura. Sus hojas igualmente verde oscuras, poseen una superficie algo áspera, de forma triangular y alargada.

Sus flores son su característica más llamativa, y pueden ser de color rosa (Echinacea angustifolia), blancas (Echinacea pallida) o rojo / púrpura (Echinacea purpúrea). Son de gran tamaño con lígulas alargadas y disco floral grande y en ocasiones espinado. Su apariencia es similar al de las margaritas.

Genera un fruto tetraquenio anguloso.

 

¿Cómo cultivar equinácea?

 

Esta planta requiere de un clima templado, pero a su vez soporta las temperaturas bajas o heladas. Requiere de la exposición constante al sol, y también soporta ambientes de semisombra. Soporta perfectamente las temperaturas altas del verano.

El suelo de siembra debe ser arcilloso, suelto y con buen drenaje. Un suelo compactado le crearía dificultad a la planta para enraizar.

Aunque la equinácea soporta las sequías, para favorecer su rápido crecimiento se debe mantener su suelo húmedo. Se debe tener cuidado de no exceder el riego, ya que la planta no soporta las anegaciones. El exceso de agua provocaría la pudrición de sus raíces.

Para la reproducción de la planta, se puede hacer uso de semillas. Para lo cual es importante preparar el suelo con un poco de turba y asegurar el drenaje del mismo. La semilla se coloca sobre la tierra sin enterrarla, se cubre con una capa fina de arena. Durante esta etapa se debe proteger a las semillas de aves y roedores. Se recomienda establecer una distancia de 40 a 45 centímetros entre hileras y de 30 a 35 centímetros entre semillas. La semilla germina aproximadamente luego de 15 días de la siembra, a una temperatura promedio de 25° C.

En caso de realizar transplante, se debe esperar a que la planta alcance unas 6 a 7 semanas de germinadas. La siembra debe efectuarse durante la primavera.

La reproducción de la equinácea por división de planta, debe efectuarse en otoño.

Otro método de reproducción es el de dividir trozos de la raíz. Para lo cual se toman segmentos de 12 centímetros de la raíz de una planta que ya tenga 3 o 4 años de edad. De una raíz se pueden obtener varias plantas.

La planta florece desde finales de junio hasta agosto.

 

Propiedades y beneficios de la equinácea

La sección más utilizada de esta planta es su raíz, aunque también se usa la planta entera.

Los principios activos de la raíz son la equinacina, el ácido chicórico y el ácido cafeico, estos aumentan la producción de interferón y de glóbulos blancos. El interferón es una proteína que sintetiza nuestro cuerpo y que neutraliza los virus. Gracias a estas propiedades la planta ha sido catalogada como “antibiótico vegetal“.

 

Otras de las propiedades con las que cuenta la equinácea son las siguientes:

 

  • Antiséptica: incrementa la resistencia de la piel contra virus, bacterias y hongos.
  • Antiinflamatoria: ayuda a combatir la artritis crónica y disminuye un 22% aproximadamente la inflamación articula. Esto sin provocar acidez estomacal.
  • Cicatrizante: ayuda con la restauración de los bordes de heridas abiertas. Externamente ayuda a tratar úlceras, infecciones cutáneas, forúnculos y sabañones.
  • Antioxidante: protege la piel de la acción dañina del oxígeno y los radicales libres.

 

¿Cómo consumir la equinácea?

La equinácea se puede ingerir en jugos y tinturas. Con el extracto de su raíz se pueden preparar tisanas, y sus hojas pueden emplearse para preparar infusiones, tisanas y ensaladas.

 

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